Los vuelos largos, casi en línea recta y con nube tras nube, provocan la fatiga de la gran mayoría de los pilotos españoles.
Esa conclusión sacamos de un reciente estudio, en el que 2 de cada tres pilotos aseguran haber sentido signos de agotamiento durante un vuelo, y un 35% asegura haberse dormido.

Ésto se debe a, entre otras cosas, que las compañías les fuerzan a volar aunque se sientan cansados, y a que vuelan más horas de las que deberían. Al igual que otros gremios como el de los conductores profesionales, los pilotos solicitan límites horarios, para evitar percances.

Y es que la normativa española, de los años 90, está cada vez más anticuada, y permite que el mismo piloto lleve un vuelo de horas y horas. Y, uno no ha pilotado nunca, pero sí ha conducido. Y si una carretera larga con pocas curvas provoca somnolencia, no quiero ni pensar la que debe dar un cielo en el que paisaje y “pista” son casi que planos, sin ni siquiera adelantamientos.

Vía | EntreViajes