Una obra de arte habitable

Así definen el Propeller Island, un hotel berlinés diseñado por Lars Strochen en el que cada habitación es única. Baños dentro del armario, muebles en el techo, camas sarcófago y hasta una celda con el retrete junto al catre, una decoración que sin duda huye de lo convencional y busca sorprender al viajero.

En este aposento tan surrealista se han hospedado artistas y curiosos de todo el mundo, también ha servido de escenario para sesiones fotográficas y videoclips (por eso más de una estancia te resultará familiar). El precio varia según la habitación, aunque en general es bastante aceptable y por 25€ adicionales te permiten cambiar de cuarto para experimentar nuevas sensaciones.

Pros: Algunas habitaciones son triples, todas tienen Internet wi-fi gratuito y puedes tener desayuno por sólo 7€.
Contras: Elige bien, algunas son muy interesantes pero no parecen nada cómodas.
Precio: A partir de 100€ noche.


About this entry